Hoy en día además de tomar las medidas de higiene y seguridad para proteger la salud, debemos actuar para que, en caso de enfermarnos, tengamos la capacidad de recuperarnos.

Reforzar nuestro sistema inmune es el objetivo primordial ante la pandemia de COVID-19 que estamos atravesando.

El sistema inmune es el encargado de lidiar con la enfermedad, entre mejor funcione mejor será la resistencia ante la enfermedad ya que es el encargado de defender al cuerpo de patógenos. Una nutrición inadecuada lo debilita. Los micronutrimentos esenciales para combatir las infecciones incluyen las vitaminas A, B, C, D y E, y los minerales hierro, selenio y zinc, así como los ácidos grasos omega 3.

    • La deficiencia de vitamina A está relacionada a infecciones como el sarampión. Su suplementación reduce la morbilidad y la mortalidad en enfermedades infecciosas.
    • La deficiencia de vitaminas B puede debilitar la respuesta inmune por lo que deben complementarse para los pacientes infectados con virus para mejorar su sistema inmunitario.
    • La vitamina C puede aliviar los síntomas similares a la gripe. Se ha sugerido que la vitamina C podría prevenir la susceptibilidad a infecciones del tracto respiratorio inferior.
    • Dado que este virus se identificó por primera vez en el invierno de 2019 cuando hay menos luz solar, y los más afectados eran personas mayores que se caracterizan por bajos niveles de vitamina D, se relacionó su deficiencia con la infección. Así, la vitamina D podría funcionar como opción terapéutica.
    • La vitamina E juega un papel importante como antioxidante.
    • La deficiencia de hierro puede deteriorar la inmunidad. Y se ha reportado como un factor de riesgo para el desarrollo de recurrencia aguda de infecciones del tracto respiratorio.
    • El selenio juega un papel muy importante en la defensa contra enfermedades infecciosas. Su deficiencia impacta no solo la respuesta inmune sino también la respuesta viral del patógeno.
    • El zinc es importante para el mantenimiento y el desarrollo de células inmunes. Al aumentar la concentración de zinc intracelular se puede deteriorar la replicación de una variedad de virus.
    • El ácido graso omega-3 puede considerarse para una de las posibles intervenciones de este nuevo virus ya que hay unas moléculas derivadas de este ácido graso que atenúa notablemente la replicación del virus de la influenza.
La nutrición con alimentos y suplementos saludables como Nutravitplus RED, Nutravitplus AP, Previtamom y Muvareta, es primordial para prevenir y lidiar con la infección. La investigación demuestra que mejorar la nutrición ayuda a apoyar la función inmune óptima.

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